¿Y las olimpiadas ‘apá?

Olympic

¿Dónde quedaron aquellos días en los que, semanas antes del inicio de las olimpiadas, todos discutíamos en la “Hora Godín” cuál era el mejor programa de comentarios entre los que difundía Televisa o TV Azteca?

La realidad es que muchos de nosotros (a solo unas horas del inicio del evento) no sabemos el horario y canal de transmisión. Y no es para menos, ya que, resultó ser  una sorpresa saber que las dos televisoras líderes perdieron el contrato… ¿Perdieron? ¿De verdad perdieron?… Déjenme los pongo en contexto. Históricamente hablando, Televisa y TV Azteca vendía esta transmisión como una emisión especial paqueteada y a muy altos costos, lo cual solo permitían participar a los grandes anunciantes. Por muchos años ni siquiera daban oportunidad a que la compra de esta transmisión entrara en la negociación del pago anticipado (conocido como el Plan Francés) sino que exigían que las fuertes sumas fueran en dinero fresco.

No obstante con los cambios en las audiencias que se han dado en las dos última décadas, las condiciones comenzaron a cambiar. La primera es que hubo anunciantes que pudieron negociar que la compra de la publicidad en las olimpiadas se contratara con el dinero de la negociación de pago anticipado, la segunda es que hubo anunciantes de menor envergadura que participaban en espacios publicitarios menos relevantes pero que lograban “codearse” con las grandes marcas. La tercera es que los precios del evento se fueron reduciendo dado que muchos anunciantes decidieron no entrar al evento por los altos costos, los bajos ratings y le poca flexibilidad de Televisa para ajustar sus planes de participación.

La realidad es que el evento más esperado era la apertura. En la década de los 80’s y 90’s los ratings alcanzados por Televisa rebasaron las dos cifras, logrando más de 40 puntos de rating; y llegó un momento en el que TV Azteca superó las cifras de Televisa (en aquella época dorada en la que José Ramón Fernández, El Güiri Güiri y Brozo eran parte del equipo de la televisora del Ajusco).

No obstante, las emisiones de Beijin (2008) y Londres (2012) fueron un dolor de cabeza para ambas televisoras. Aunque Televisa recuperó su liderazgo solo obtuvo 12 puntos de rating en la apertura, mientras que la competencia se quedó con 7. Desde el punto de vista comercial, los departamentos de ventas reestructuraron sus paquetes e incluso ofrecieron ventas de spoteos individuales para la clausura. En ese sentido, y dados los costos que las televisoras pagaron para obtener los derechos de transmisión, ya no resultó ser negocio.

En 2016, la dos televisoras “perdieron” el contrato. Y es Slim quién ahora transmitirá a través de Claro Video y de una “negociación” con Canal 11 y 22 el “tan esperado evento”.

La realidad es que Televisa y TV Azteca hoy están más que nunca en problemas de ventas. La del Ajusco ya ni siquiera tiene producción de Telenovelas porque no hay presupuesto dado que no hay ventas. Y la de Chapultepec ha tenido que generar series que originalmente había planeado como exclusivas de su canal streaming (Blim) y que finalmente decide lanzar por TV Abierta. La realidad, señores, es que las cosas andan mal para las ventas publicitarias de TV abierta.

Sin embargo, no podemos negar algo: El factor de influencia de los medios masivos, principalmente las televisoras, sigue siendo relevante. Sabemos de las olimpiadas, pero mucho menos de lo que antes sabíamos debido a que no las difunden las dos grandes (aún) líderes del mercado.

  • “¿Y las olimpidas Apá?”
  • “Pues nada, quesqué van a salir en unos canales que no veo desde que hice ahí la telesecundaria”

He dicho.